Firma de la Magna Carta en 1215 por el Rey John I obligado por los 25 soberanos.
A menudo se enseña erróneamente que existen dos sistemas legales opuestos: el Derecho Civil (Romano) y el Common Law (Anglosajón). Sin embargo, si excavamos en la historia, descubrimos que esta distinción es intermedia.
El Common Law, nacido oficialmente en Inglaterra tras el año 1066, no surgió de la nada. Es, en gran medida, una adaptación del Derecho Romano y del Derecho Canónico a la realidad de la isla. Roma nunca dejó de legislar; simplemente cambió de forma.
1. La Vía de Transmisión: La Iglesia y el Derecho Canónico
Durante los siglos oscuros, quien mantuvo viva la llama del
Derecho Romano fue la Iglesia a través del Derecho Canónico.
Los primeros jueces y administradores en la Inglaterra medieval eran a menudo clérigos formados en el Derecho Romano-Canónico. Introdujeron conceptos romanos fundamentales en la isla, como la idea de equidad, el procedimiento inquisitivo (en ciertos tribunales) y la estructura de las obligaciones. El Common Law bebió directamente de la fuente romana a través de los tribunales eclesiásticos.
2. Bracton y la Sistematización Romana
Henry de Bracton, uno de los padres del derecho inglés (siglo XIII), escribió su famosa obra "De Legibus et Consuetudinibus Angliae" utilizando directamente la estructura y conceptos del jurista romano Azo de Bolonia.
Bracton tomó las costumbres inglesas desordenadas y las organizó bajo categorías romanas (Personas, Cosas y Acciones). Esto demuestra que el esqueleto intelectual del Common Law es indiscutiblemente romano.
3. La Falsa Dicotomía
Aunque hoy distinguimos entre países de "Código Civil" y países de "Common Law", la raíz es la misma. El sistema anglosajón simplemente prefirió basarse en la jurisprudencia (sentencias) para aplicar los principios, mientras que el continente prefirió codificarlos.
Pero el ADN es el mismo: la protección de la propiedad, el cumplimiento de los
contratos (
Pacta Sunt Servanda) y la creación de ficciones legales (
Persona) para administrar el comercio.
4. La Carta Magna (1215) y la Lex Terrae (Ley de la Tierra)
Más allá de las disputas históricas de la época, la importancia jurídica de la Carta Magna radica en que formalizó el concepto de Common Law como la Ley de la Tierra (Lex Terrae).
Por primera vez, se estableció por escrito que el poder ejecutivo (el Rey) no estaba por encima de la ley.
La Cláusula 39: El nacimiento del Debido Proceso
El corazón de este documento es la famosa Cláusula 39, que establece:
"Ningún hombre libre será arrestado, encarcelado... sino por el juicio legal de sus pares o por la
Aquí nace la distinción vital para el soberano moderno: la diferencia entre la Ley de la Tierra (derechos inherentes, juicio por jurado, Common Law) y la mera voluntad del gobernante (que hoy serían los estatutos administrativos y la jurisdicción sumaria). La Carta Magna no "dio" derechos; reconoció que la Ley de la Tierra ya existía y que el Rey no podía violarla.
Reflexión final:
El Common Law no es el enemigo del Derecho Romano; es su hijo bastardo, crecido en una isla separada. Entender esto es crucial: el sistema global actual (
UCC, Almirantazgo) funciona tan bien porque, en el fondo, todo el planeta sigue operando bajo distintas versiones de la misma Ley Romana original.
Retrato de Bill el Conquistador
- Henry de Bracton: De Legibus et Consuetudinibus Angliae.[1][2][3][4][5]
Enlace (Harvard Law School - Bracton Online):
http://amesfoundation.law.harvard.edu/Bracton/[
1]
No hay comentarios:
Publicar un comentario